lunes, 15 de julio de 2013

El saludo, la conversación y el tuteo.


El momento del saludo, o presentación, era de vital importancia porque se descubría hasta qué punto había llegado la educación, la elegancia y el saber estar tanto de la dama, como del caballero. 

-Se consideraba del todo inapropiado hacer una presentación que pudiera ser familiar y amistosa. 

-Siempre será la mujer quien decida la modalidad del beso y el caballero jamás se adelantará en el saludo. 

-Lo más normal era que, al ser presentada a un caballero, una dama jamás ofreciera su mano. Se limitaba a saludarle educadamente (inclinando la cabeza) añadiendo "Me alegro de conocerle”, o “Es un placer conocerle, señor” 

-Los caballeros podían besar delicadamente la mano de una dama, la frente, o como muchísimo la mejilla. 

-Besar en la mejilla se consideraba una forma muy cordial e íntima de saludo, y en todo caso estaba regulada por la más estricta prudencia: 


i.Entre hombres se podrán rozar levemente las mejillas. Sólo podrá haber contacto con los labios en caso de roce familiar. 
ii. Entre las mujeres está muy generalizado el beso como saludo. 
iii.En todos los casos, deberá ser seco y silencioso. 

-El hombre adoptará una postura bastante formal, preferiblemente con los pies unidos y las piernas rectas. Una expresión general digna y erguida, sin dejadez, desgana o desmadejamiento. 

-El hombre debe inclinarse sobre la mano derecha de la mujer, quien la levantará un poco para facilitar el gesto. La mujer dejará la mano "muerta" o sin fuerza, para facilitar el saludo. 

-Él la elevará hacia su boca con suavidad y decisión, sin apretar ni hacer fuerza, pero guiándola sin vacilación alguna. En principio, ha de ser más la inclinación del hombre que la elevación de la mano femenina. 

-Para besar la mano, el caballero debía situarse justo enfrente de la dama, es decir, no debía existir ningún obstáculo o mueble entre ambos, ya que de ser así, el beso en la mano quedaba excluido. 


-No es de buen tono saludar de este modo sólo a algunas mujeres, en una reunión, y no hacerlo igual con las demás, excepto en la única salvedad a esta norma. En una recepción de elevada solemnidad, podía considerarse suficiente el besar la mano de la anfitriona y de las señoras de mayor edad. 

-No son recomendables largos períodos de contacto visual en los encuentros iniciales con alguien a quien no conocemos lo suficiente, ya que mantener la mirada unos segundos más de lo que se estima socialmente correcto puede ser considerado como señal de hostilidad o como deseo de llegar a un contacto más íntimo. 

-Cuando un hombre habla con una mujer, no desviará nunca su mirada por debajo del cuello de aquella. 

-Cuando el besamanos se consideraba excesivo por rango o por situación, existía una variante consistente en simular el beso, acercando la mano femenina a la vez que se inclina ligeramente la cabeza, en un gesto rápido. Era un recurso muy indicado para saludar a señoritas muy jóvenes en ambientes o ceremonias formales (por ejemplo, una fiesta en sociedad). 

-Había que ponerse en pie ante una persona mayor o de mayor rango.


Conversación:

1º Palabras claras y distintas para expresar ideas, aunque el tono de voz debe ser sometido.

2º Ser fresca, recogida y dueña de sí misma, utilizando un lenguaje respetuoso, casto y adecuado.

3º Siempre defender a la persona ausente de la que se esté hablando en la medida como la verdad y la justicia lo permita.


4º Permitir a la gente con la que está hacer su plena participación si manifiestan su voluntad de dialogar.


5º Cuidado con hablar mucho acerca de uno mismo, los méritos se descubrirán a su debido tiempo y sin la necesidad de hacer sonar sus propias alabanzas.


6º Mostrar la cortesía, cuando otra persona se une al grupo en el que está relacionando un incidente, de recapitular lo que se ha dicho, por la ventaja del recién llegado.



7º Recordar que el objeto de la conversación es entretener y divertir, la reunión por lo tanto no debe ser arena hecha de disputas.

Son cinco las claves que se deben evitar en una conversación social.

1º No manifestar impaciencia.
2º No involucrarse en la discusión
3º No interrumpir a otro cuando habla
4º No criticar, aunque es posible hacerlo suavemente.
5º No hablar de asuntos privados, personales y familiares


·Se consideraba que una conversación no era sólo hablar continuamente, sino también escuchar y participar cuando te llegara el turno. 

·Estaba increíblemente mal visto monopolizar una conversación o interrumpir a alguien que estaba hablando para terminar lo que estaba contando por él. 

·Si se conversaba con gente más ignorante que uno, estaba muy mal visto llevar la conversación a lugares en el que el interlocutor no podía seguirte 


Normas de tuteo:

- Se empleará con las personas con quienes se hable por primera vez, a las que no se conozca, y con las que nos hayan sido presentadas recientemente. 


- Aquéllos que, aunque sean conocidos, merezcan respeto por su edad o su categoría personal o profesional.


- Un caballero tratará de "usted" a una señora, y un joven a una persona de mayor edad. Será esta persona (mujer o persona de mayor edad) quien pueda proponer al otro el paso al tuteo. 


- En caso de duda se usará el "usted". 


- El tuteo inicial es correcto en escasas ocasiones: con niños, jóvenes o cuando estando entre amigos nos presentan a otro.

 
- No es correcto tutear a camareros, taxistas, empleados del servicio doméstico o personas que, por razón de su profesión, puedan considerarse obligadas a contestar empleando el "usted". En general, un jefe debe tratar de "usted" a sus subordinados si éstos le tratan también de "usted". En caso de que él prefiera el tuteo, ha de invitar al empleado a que haga lo mismo, pues el trato debe ser recíproco y equivalente. 


- Para pasar al tuteo, se pedirá permiso respondiendo, en general, serán afirmativamente.





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